armonización de criterios frente a la protección y defensa de la raza autóctona de abeja Apis mellifera iberiensis

Foi no passado dia 8 de Fevereiro que nas VI Jornadas da Associação de Apicultores Espanhóis, em Guadalajara, se reuniram investigadores, técnicos e representantes de várias associações espanholas de apicultores para abordarem o tema: “Armonización de criterios frente a la protección y defensa de la raza autóctona de abeja Apis mellifera iberiensis”.

Ainda que o som não seja sempre de boa qualidade, fica muito claro a importância e gravidade que este tema adquire actualmente no sector apícola espanhol. Para nós, que em Portugal também nos importamos, fica o sempre reconfortante sinal que não estamos sós na Península.

manifesto a favor da abelha negra ibérica

“MANIFIESTO A FAVOR DE LA ABEJA NEGRA IBERICA
(Apis mellifera iberiensis)

En primer lugar nos atreveríamos a decir que la abeja es una de las pocas especies animales aprovechadas por el hombre que, siendo manejada desde hace unos pocos cientos de años (la miel fue el principal edulcorante en el antiguo mundo hasta la llegada del azúcar de caña), sigue siendo un animal salvaje.

Hasta la llegada de la varroa a Europa existía una gran población de abeja silvestre en todo el continente. Dicha población hoy está prácticamente desaparecida, siendo este el primer efecto de la llegada del ácaro asiático Varroa destructor (daños colaterales de la globalización).

Actualmente somos los apicultores quienes mantenemos ese reservorio de colonias silvestres, que se renueva de año en año con enjambres que se escapan de alguna explotación. A diferencia de otras especies en las cuales ha sido el hombre quien seleccionó en función de sus necesidades hasta crear las diferentes razas, en la abeja esto no ha sucedido así, siendo el ecosistema quien durante miles de años determinó las subespecies, ecotipos o las mal llamadas razas.

Dentro de la abeja europea Apis mellifera mellifera podemos ver como existen diferentes subespecies (tal vez podríamos llamarlo razas). En función de las características climatológicas, botánicas, etc. tendremos unas abejas de carácter atlántico distribuidas por zonas del norte y centro Europa, con inviernos frescos y largos, y otras, de colores más claros circunscritas al arco mediterráneo.

De igual forma que en la naturaleza en algunas especies botánicas muy cercanas genéticamente, es difícil discernir a cual pertenece un determinado ejemplar, ya que el paso de una especie a otra vendría condicionado por el propio factor ecológico como elemento de cribado gradual (ej. Quercus robur y Q. pyrenaica), en la abeja melífera europea posiblemente sucede lo mismo, originariamente y a grandes rasgos colores más oscuros para climas más fríos ( mayor fijación de radiación solar) colores más claros para climas más cálidos, longitudes de lengua (aprovechamiento de unas u otras especies botánicas), desarrollo primaveral, capacidad de invernada, etc., son caracteres pulidos durante miles de años por el conjunto clima-entorno botánico (por supuesto con todas las interacciones posibles).

La abeja negra en principio fue la más extendida por todo el arco atlántico europeo, incluido el Reino Unido. Con las diferentes glaciaciones bajó y subió al igual que los hielos. Actualmente el declive de la abeja negra es más que notorio encontrándonos con países como Inglaterra, Francia y Alemania donde es difícil encontrar una abeja negra en relativo estado de conservación genética, esto es debido a la mano del hombre que en sus manejos ha favorecido el cruce de todo tipo de abeja, sobremanera con ligústica (subespecie o raza característica de la zona Mediterránea) y con la recientemente creada raza de abejas Buckfast.

La contaminación genética está muy favorecida por los manejos de los nuevos apicultores que en un afán por mejorar sus rendimientos, posiblemente sin mala intención pero sí con una visión a corto plazo, transportan o compran sus abejas a veces a miles de kilómetros. Las características biológicas de la propia abeja en sí hacen lo demás; zánganos de cualquier subespecie no tendrán prejuicio alguno a la hora de fecundar una reina virgen volando a su libre albedrío sea de la raza que sea.

Así hemos llegado a la situación actual que consiste en que países como Francia tengan una gran amalgama de abejas en la que puedes ver de todos los tipos, habiendo perdido casi en su totalidad su abeja negra. Algunos apicultores de Italia tienen que adquirir su abeja ligústica en pureza en lugares como Nueva Zelanda. Por el contrario existen otros casos como Eslovenia donde tienen protegida su abeja “cárnica”, siendo el reservorio de dicha subespecie o raza con la que llevan trabajando cientos de años.

Actualmente España es el último reservorio de abeja negra europea en relativo buen estado de conservación siendo Apis mellifera iberiensis una especie salvaje y a su vez una subespecie o raza en peligro de desaparecer por la globalización.

Aquello que el clima y sus ecosistemas hicieron en miles de años podría desaparecer por sobredosis de globalización en un tiempo record si no se toman las medidas oportunas dentro de un marco legal de protección de la subespecie o raza Apis mellifera iberiensis.

Por si no fuese esto en sí suficiente argumentación desde un punto de vista como especie salvaje que es, vayamos a criterios meramente económicos; al igual que en Eslovenia que protege su raza de abeja, siendo para ellos un elemento económico además de identitario.

Hay cada vez una mayor demanda de abeja negra por parte de profesionales de países donde se ha perdido, bien para explotarla como tal o bien para efectuar cruces con lo cual necesitarán líneas lo más puras posibles. Algunos nos vemos inmersos en este mercado y vemos peligrar el principal de nuestros recursos que no es ni más ni menos que nuestra abeja negra para la cual pedimos un marco legal de protección. Con sencillos criterios de selección y sin olvidarnos de que es una especie salvaje, Apis mellifera iberiensis puede competir con cualquiera de las demás subespecies o razas.”

fonte: http://salines.mforos.com

Este assunto foi abordado aqui também.

morte de uma colónia de abelhas por varroa: foto-filme

Com mais frequência que a desejável, a meio do inverno, surgem nos apiários colónias de abelhas como as em baixo descritas através deste foto-filme. Apicultores menos experientes poderão interrogar-se acerca do factor que determinou o curso dos acontecimentos. Neste post e com ajuda de imagens reais espero ajudar a fazer um diagnóstico post-mortem. Este diagnóstico ajudará a fazer diferente e melhor no futuro, para evitar ou minimizar a possibilidade destes eventos voltarem a assombrar-nos.

Fig. 1: Colónia com um punhado de abelhas mortas no travessão superior dos quadros, num dia frio de inverno.

 

Fig. 2: Colónia com um punhado de abelhas mortas no topo dos quadros e muito pouca criação fechada e muito dispersa.

 

Fig. 3: Colónia com um punhado de abelhas mortas no topo do quadro e com uma abelha com uma varroa no dorso.

 

Fig. 4: Colónia com um conjunto pequeno de abelhas mortas no fundo da colmeia.

 

Até a este momento do foto-filme, ainda que as suspeitas se avolumem, não podemos assegurar com elevada confiança que a causa da morte foi a varroose. Falta uma peça importante, a foto em baixo.

Fig. 5: Quadro com muito pontos brancos colados  às paredes dos alvéolos (excreções das varroas); abelhas a emergirem do alvéolo com a língua estirada; um ou outro alvéolo disperso com abelhas por eclodir.

Quando encontrarmos este lamentável filme nos nossos apiários, a conclusão de que foi a varroose que esteve na origem da debilidade que conduziu à morte da colónia não nos deve colocar a mais pequena dúvida.

é a agricultura orgânica melhor para o ambiente do que a agricultura convencional?

“[…] apresentamos evidências empíricas da comparação entre agricultura orgânica e agricultura convencional no que diz respeito aos respectivos impactos ambientais. Apesar de o público ter uma forte percepção que a agricultura orgânica produz melhores resultados ambientais, nós mostramos que a agricultura convencional apresenta frequentemente melhores resultados ambientais nomeadamente na utilização de menor área de terra, emissões de gases de estufa e poluição dos lençóis de água. Há, contudo, alguns contextos onde a agricultura orgânica pode ser mais indicada.[…]

Os impactos aqui quantificados não avaliam uma pressão ecológica importante [dos dois sistemas de agricultura]: a biodiversidade. Comparações mais definitivas dos impactos relativos a cada um destes dois sistemas de agricultura continuam a faltar. A biodiversidade é afectada por vários factores de natureza agrícola, incluindo a aplicação de pesticidas […] Os sistemas de agricultura orgânica também afectam a biodiversidade, talvez de uma forma menos dramática por área cultivada, devido a uma menor utilização de fertilizantes e pesticidas. Contudo a avaliação das áreas de cultivo mostra que os sistemas de agricultura orgânica necessitam de muito mais terra que a agricultura convencional. Este aspecto divide as opiniões acerca de como preservar melhor a biodiversidade: devemos cultivar de forma intensiva numa área mais pequena (compreendendo que a biodiversidade será severamente afectada nesta área), ou devemos fazer uma agricultura orgânica, afectando a biodiversidade (talvez menos severamente) numa área muito mais alargada. Não há um consenso claro acerca da melhor forma de abordar este problema.[…]

Isto leva-nos a três conclusões-chave acerca do debate em torno da agricultura orgânica-convencional:

  • A percepção generalizada que a comida orgânica é melhor por natureza, ou que é uma forma ideal de reduzir o impacto ambiental é claramente uma concepção errada. De acordo com várias padrões de medida, a agricultura orgânica  causa mais danos ao ambiente global que a agricultura convencional.
  • O debate entre os defensores da agricultura orgânica e os defensores da agricultura intensiva é muitas vezes desnecessariamente polarizado. Há situações onde um sistema é melhor que o outro e vice-versa. Se tivesse que aconselhar em que situações escolher um ou o outro, eu diria que os legumes e os frutos devem ser orgânicos, mas todos os outro produtos devem ter origem não-orgânica (cereais, vegetais, produtos lácteos, ovos e carne).
  • O debate orgânico vs. convencional oculta frequentemente outros aspectos das opções alimentares que têm um grande impacto no ambiente. Se se procura reduzir o impacto ambiental da nossa dieta, o que comemos pode ter uma influência maior que a questão como é produzida. A diferença relativa na área de terra utilizada e o impacto dos gases de estufa entre os sistemas de agricultura orgânicos e os sistemas de agricultura convencionais é, em regra, menor que o dobro, favorável aos sistemas convencionais. Comparando estes dados com as diferenças relativas dos impactos entre diferente tipos de comida, concluímos que […] a diferença entre a área agrícola usada e os gases com efeito de estufa produzidos por unidade de proteína […] pode ser superior a 100 vezes, a favor dos sistemas agrícolas convencionais. Se a sua maior preocupação é saber se as batatas que acompanham o seu bife foram produzidos de forma orgânica ou convencional, a sua atenção não está devidamente focada nas decisões que podem ter maior impacto no ambiente.[…] (Focar a decisão no que comer, acrescento eu).

Do ponto de vista da saúde do consumidor, muitos consideram a comida orgânica mais segura devido à menor exposição aos pesticidas. […] Um estudo, que agregou dados de três investigações realizadas nos EUA, concluiu que os alimentos orgânicos tinham cerca de um terço de resíduos de pesticidas se comparados com os produzidos convencionalmente. Estes resultados não surpreendem, considerando que o uso de pesticidas é mais elevado nos sistemas convencionais de agricultura. Contudo a questão mais importante é: devemos estar preocupados com o impacto dos resíduos de pesticidas na nossa saúde? A Organização Mundial da Saúde conjuntamente com a Organização para Agricultura e Alimentação (FAO) definiram níveis individuais “seguros” de ingestão de pesticidas, onde o consumo máximo diário dos mesmos foram estabelecidos, de forma a que a exposição dos consumidores a cada um deles não tenha efeitos carcinogénicos na sua saúde. Os governos e suas agências alimentares utilizam estes valores de ingestão aceitáveis e estabeleceram os Limites Máximos de Resíduos (LMR). Estes LMR são fiscalizados para assegurar que os alimentos estão abaixo de tais valores. […] Os autores procuraram numa base de dados da USDA os resultados nacionais (EUA) entre 2000 e 2008. Foi verificado que a exposição a pesticidas por parte dos consumidores de produtos originários da agricultura convencional foi muito abaixo dos limites máximos definidos. A maioria dos produtos avaliados (75%) apresentavam 0.01% dos respectivos LMR. Este valor significa que o nível de resíduos eram um milhão de vezes mais baixo que os LMR definidos.

fonte: https://ourworldindata.org/is-organic-agriculture-better-for-the-environment

Acho que há neste post muito alimento para o pensamento, mas já ficaria satisfeito se ele contribuísse de alguma forma para uma análise e discussão menos polarizada, menos emocional, com menos à prioris de cada um dos lados dos apologistas de um ou outro sistema. Em Portugal, assim como noutros países, estes temas discutem-se de forma muito sectária, com uma atitude de capelinha, que nos torna míopes e que pouco contribui para o devido aprofundamento de questões vitais, complexas e matizadas nesta época da nossa História.

Notas:

  • Já me referi aqui ao LMR para o amitraz no mel, para que eu e eventualmente mais alguns de nós, evitemos a tendência para sermos mais papistas que o papa.
  • Estes são os resíduos que mais me preocupam no momento; os resíduos químicos deixados na minha louça, onde como todos os dias, pelos detergentes que utilizo durante a lavagem. Que atenção têm merecido da nossa parte?

o controlo biológico de pragas: a raposa que guarda o galinheiro?

Como bem sabemos as abelhas melíferas, assim como  outros insectos, dependem da existência de plantas nectaríferas nas redondezas para a sua sobrevivência.  Sabemos também que algumas destas plantas são indesejadas por outros actores do sector primário e utilizadores dos solos. Para o controlo destas plantas, tidas por alguns como pragas, têm-se utilizado químicos de síntese e/ou agentes biológicos. É sobre estes últimos que me importa agora reflectir (sobre os primeiros julgo que todos nós estaremos mais informados).

O controlo biológico de pragas já não é de agora. Contudo de há duas décadas para cá tem vindo a ser cada vez mais utilizado no controlo de pragas. A intensificação da sua utilização prende-se com vários aspectos dos quais destaco a má imagem que a utilização  de químicos de síntese tem associada, por contraponto com a boa imagem que o controlo biológico tem vindo a assumir no seio da opinião pública e publicada. Dito de outra forma: tem-se assistido à diabolização dos primeiros e ao endeusamento dos segundos. Ainda que humana, esta visão maniqueista das coisas, pode ser incorrecta, injusta e sobretudo pouco esclarecida e produtiva.

A propósito da utilização de técnicas de controlo biológico deixo este pequeno excerto retirado do American Bee Journal (ABJ), onde está descrita a enorme preocupação que os apicultores norte-americanos dos estados do sul do país já estão a viver com a provável introdução de um agente biológico (o escaravelho Bikasha collaris) para controlar uma planta extraordinariamente nectarífera (a Triadica sebifera).

“Esta preocupação leva a outras, como o registo de (in)sucesso na introdução de espécies biológicas com ou sem testes adequados e protocolos de pesquisa cuidadosos. No caso da erradicação do loosestrife roxo no Massachusetts, um controle biológico foi introduzido com sucesso na eliminação desta planta, mas ao mesmo tempo a colheita de mel foi eliminada, bem como forragem para todos os polinizadores. Uma espécie invasiva mais agressiva, a phragmites, substituiu a anterior, e agora não existe controle conhecido desta planta. Outra história semelhante de controle biológico mal sucedido é o caso do escaravelho Asian Lady, que continua a ser problemático hoje. Muitos outros controlos biológicos falhados podem ser citados também. A libertação do escaravelho Bikasha collaris (agente de controlo biológico) de forma menos controlada pode levar a consequências desastrosas. A capacidade deste escaravelho se adaptar e reproduzir num novo ambiente é praticamente desconhecida. Num dos manuais de referência “Controle biológico: medidas de sucesso” (editor G.Gurr e Steve Wratten), os autores relatam que “apenas cerca de 10% das tentativas de controlo biológico são bem sucedidas” e que a taxa de sucesso pouco mudou durante um século. Eles também observam que “o controle biológico pode causar danos, por exemplo, quando o agente libertado ataca um organismo não-alvo a conservar ou de valor económico“.

Obviamente que não pretendo diabolizar a estratégia de controlo biológico de pestes, que quando aplicada devidamente tem aos meus olhos inúmeras vantagens sobre as estratégias químicas, em especial no que respeita às abelhas.  Quero no entanto suscitar estas questões e reflexões: estarão as medidas de controlo biológico a ser devidamente avaliadas e escrutinadas pelos responsáveis pela sua adopção assim como pelos seus defensores? Haverá aqui algum olhar mais benevolente sobre elas por parte da sociedade em geral, mas eventualmente menos rigoroso e atento, porque estas medidas lhes são apresentadas à priori como “amigas do ambiente”?

 Neste artigo com o elucidativo título 50 anos de tentativas de controlo biológico de térmitas— análise de um insucesso podemos ler acerca dos enganos, optimismo excessivo e envieazamentos de análises que foram dando suporte a tentativas irrealistas, mal fundamentadas e infrutíferas de controlo biológico de térmitas nas últimas cinco décadas . Deixo algumas linhas traduzidas do sumário do artigo:

Esta re-interpretação apoia a ideia de que as conclusões frequentemente expressadas têm sido enganosas até certo ponto, ou pelo menos excessivamente otimistas, sobre o potencial de aplicação do controle biológico às térmitas. Muitos resultados obtidos a partir de bioensaios com baixa relevância biológica foram interpretados como promissores, enquanto poucos resultados suportam efectivamente a sua aplicação prática. Também sugerimos que a falha no controle biológico de térmitas e a contínua ênfase na pesquisa nesta área resultaram em parte do otimismo irrealista sobre o potencial de desenvolvimento de métodos ambientalmente amigáveis ​​para controle de térmitas, fruto de viés nas publicações e deficiente compreensão da biologia das térmitas.

A concluir, neste link está relatado em português um caso em que tudo correu muito mal na Austrália, na tentativa de controlar um besouro.

os mais visitados em 2017

Quase a terminar o segundo ano de existência deste blog, faço novamente um pequeno balanço. Neste ano publiquei 74 posts (211 no total dos dois anos). Entre outras finalidades, este blog tem-me servido para ir armazenando informação, articular a mesma e definir algumas propostas de fundo para a gestão das minhas famílias de abelhas.

Em baixo deixo a listagem dos 10 posts mais visitados até à data:

A terminar agradeço a todos os companheiros/leitores que me têm estimulado a continuar desde o primeiro momento. Durante este segundo ano tive cerca do dobro de visitas que as atingidas durante o primeiro ano. Pessoalmente leio estes números como um incentivo a continuar. Não quero terminar sem antes desejar a todos um ano apícola bem mais doce que o anterior.

Nota: aos interessados encontram aqui os posts mais visitados durante o primeiro ano.

associação dos apicultores profissionais de Portugal: a propósito

Ontem, dia 16 de Dezembro, reuniu-se em Castelo Branco um grupo de apicultores profissionais com o intuito de darem os primeiros passos no sentido de fundarem a Associação dos Apicultores Profissionais de Portugal (AAPP).

Justifica-se uma associação que represente e expresse as vontades, os anseios, os interesses de um grupo profissional? Na minha opinião, obviamente que sim. O vazio que até agora existiu é que se torna de difícil compreensão.

Mas o que é ou o que define um apicultor profissional em Portugal? Resposta de difícil consenso dada a relativa diversidade de perfis existente na população de apicultores profissionais no nosso país. Socorrendo-me da definição aqui apresentada no âmbito do Plano Apícola Nacional 2017-2019, os apicultores que detêm um efetivo superior a 150 colmeias consideram-se apicultores profissionais.

Ainda no mesmo Plano, com dados de 2015, ficamos a saber a propósito do sector profissional da apicultura nacional:

  • representa 10% do número de apicultores existentes no território nacional (ilhas e continente) e 59% do efetivo total de colmeias;
  • apresentou uma produtividade média de 22 Kg por colmeia, com um acréscimo de produtividade de 50% em transumância (33 kg por colmeia);
  • apicultores com uma dimensão média de 346 colmeias, apresentam um custo total de 68,51€ e 100,81€ por colmeia, sem e com transumância respectivamente;
  • o Valor Bruto da Produção médio para apicultores com uma dimensão média de 346 colmeias é de 118,74 €/colmeia;
  • o Valor Bruto da Produção total dos apicultores profissionais foi de 43 milhões e 649 mil euros.

A propósito destes números proponho algumas linhas de reflexão e consciencialização acerca de algumas das externalidades* positivas do sector apícola profissional nacional:

  • contributo para a não extinção das abelhas em território nacional;
  • contributo para a polinização da flora nacional;
  • contributo para produção em massa e a preços razoáveis de uma série de produtos de origem vegetal que tão valorizados são na nossa dieta (ver mais aqui);
  • contributo para a economia local, regional e nacional;
  • contributo para a mitigação do despovoamento em determinadas regiões do país.

Fig. 1: João Tomé (apicultor profissional) a preparar a transumância de colmeias.

*externalidade= traduz uma situação em que a tomada de decisões de produção ou consumo por parte de determinados agentes económicos          se reflete na ocorrência de custos ou benefícios para outros agentes que          não estiveram envolvidos nessas atividades.

estarão as abelhas a desaparecer?

Sim sem dúvida diz-se aqui.

Contudo as abelhas nas explorações apícolas estão a prosperar diz-se aquiaqui e aqui.

Muitos de nós não desconhecemos  que as abelhas estão ameaçadas por poderosos inimigos (varroa, virús, pesticidas, predadores exóticos, …), muitos deles recentes, e que sem a intervenção humana, em particular dos apicultores, o seu declínio seria rápido e a sua extinção quase certa.

Ainda que a célebre citação do Einstein “sem abelhas a humanidade viverá apenas mais quatro anos” nunca lhe tenha saído da boca tanto quanto se sabe, ela no seu exagero alerta para um facto incontornável: as abelhas e outros polinizadores têm um papel determinante na produção em massa e a preços razoáveis de uma série de produtos de origem vegetal que tão valorizados são na nossa dieta.

Pergunto se será exagerado concluir: na actualidade a diversidade e qualidade da nossa dieta está dependente dos polinizadores em geral, das abelhas em particular e dos apicultores em última instância, porque sem eles as abelhas muito provavelmente seriam apenas uma recordação da nossa infância e juventude.